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Desde el mismo momento en que alguien recibe la nominación para un puesto de mando pasa a convertirse en jefe(a). Pero, de forma repentina, su camino se bifurca: puede encaminarse hacia ser jefe(a) – líder o puede tomar el rumbo del jefe(a) no – líder.

 

Primero, definamos ambos conceptos. “Jefe o jefa” se define como la persona que tiene autoridad o poder sobre un grupo para dirigir su trabajo o sus actividades, que proviene de haber sido designado(a) con un cargo por los directivos(as) de determinada organización. En cambio, “Líder o Lideresa” es aquella persona que también dispone de autoridad, pero se trata de una autoridad de carácter informal o, podríamos decir, de autoridad “ganada”.

¿Qué pasa cuando no se practica el liderazgo?

Las consecuencias suelen ser la aparición de un elevado grado de desmotivación en los(as) participantes. Y todos(as) sabemos que los resultados de toda actividad realizada con un estado emocional de motivación son altamente superiores a los llevados a cabo con apatía y desgano. La persona que tiene a su cargo una jefatura y además sabe liderar, se guarda el cargo en el bolsillo. Expresa sus indicaciones con formato de propuesta y todos(as) se ponen “manos a la obra”. 


¿Qué hacer? Acá te dejamos algunos ejemplos que te van a ayudar:

  • El jefe o jefa basa su influencia en la autoridad del cargo que ostenta. El líder o lideresa se gana la simpatía y la voluntad de quienes le rodean. 
  • El jefe o jefa hace valer su posición dentro de la jerarquía, mientras que el líder o lideresa cultiva y cuida su liderazgo cotidianamente.
  • El jefe o jefa siente la necesidad de imponer su criterio, usando largos argumentos; el líder o lideresa convence y ejemplifica, sus argumentos no buscan desterrar a los demás, sino construir conocimiento y plan de acción.
  • El jefe o jefa infunde temor, miedo, suele amenazar, y su equipo recela de él o ella, le ponen buena cara cuando está cerca pero le critican duramente cuando no está presente. El líder o lideresa es una fuente de confianza, empodera a las personas, genera entusiasmo cuando trabaja, estimula al grupo.
  • El jefe o jefa quiere señalar a quien ha cometido el error; implanta la creencia de buscar culpables. De este modo, abronca, castiga y grita si algo no sale bien, para advertir al culpable y al resto de personas. El líder o lideresa no se encarga de señalar los errores ajenos ni de acusar a nadie, sino que busca solucionar el problema y ayudar a quien lo ha cometido a levantarse.
  • El jefe o jefa distribuye las tareas y ordena, y se queda supervisando si sus órdenes están siendo seguidas a rajatabla. El líder o lideresa estimula, aporta ejemplo, trabaja codo con codo con sus colaboradores(as), es coherente con lo que piensa, con lo que dice y con lo que hace.

¿Y vos cómo te considerás un líder o lideresa? No olvidés compartir esta nota con tus compañeros(as) de la oficina.