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Todo el mundo es parte de un equipo. Si estás casado(a), vos y tu cónyuge son un equipo. Si es un colaborador(a), vos y tus compañeros de trabajo son un equipo. Mediante 17 leyes el Dr. Maxwell explica de una manera sencilla retener el proceso de construir un equipo ganador y cómo ponerlo en práctica. Esperamos que este contenido sea provechoso y útil en tu día a día.


  • Ley de lo trascendental: 

Uno es demasiado pequeño para lograr grandes cosas. Por más que admiremos a los triunfadores solitarios, la verdad es que nadie ha podido hacer solo algo de valor. La creencia de que una persona sola puede hacer algo grande es un mito.

  • Ley del cuadro completo:  

La meta es más importante que la participación individual. Se supone que un equipo no es un grupo de personas usadas como instrumentos por alguien para su propio beneficio egoísta. Los miembros de un equipo deben beneficiarse mutuamente al compartir sus metas. Deben ser motivados para que trabajen juntos.

  • Ley del nicho: 

Cada jugador(a) tiene un lugar donde dar lo mejor de sí. Cuando el miembro correcto del equipo está en el lugar correcto, todos(as) se benefician. Un equipo experimenta cosas buenas cuando cada uno de los jugadores ocupa el lugar donde dará lo mejor de sí. Las grandes cosas ocurren cuando todos los jugadores(as) del equipo están ubicados(as) en la posición que maximiza sus talentos, sus habilidades y su experiencia. 

  • La ley del Monte Everest:

A medida que el desafío crece, la necesidad de un trabajo en equipo aumenta. Tenzing dijo: “No se sube a una montaña como el Everest tratando de trabajar solo o en competencia con sus compañeros(as). El trabajo en equipo se hace lento, cuidadosamente y sin egoísmos. Por supuesto que me gustaría llegar a la cumbre por mí mismo(a); es lo que he soñado toda mi vida. Pero si lo logra otra persona, lo asumiré como un hombre y no me pondré a llorar como un niño. Para eso está la montaña ahí” 

  • La ley de la cadena:

Todo equipo es tan fuerte como lo es su eslabón más débil. No importa cuánto traten de racionalizarlo, compensarlo u ocultarlo, finalmente un eslabón débil quedará en evidencia. Esa es la ley de la cadena. 

  • La ley del catalizador:

Los equipos triunfantes tienen jugadores(as) que hacen que las cosas sucedan. La mayoría de los equipos no mejoran naturalmente por sí mismos. Si se les deja solos no crecen, no progresan, ni alcanzan el calibre de campeones(as). Al contrario, tienden a decaer. 

  • La ley de la brújula:

La visión da confianza y dirección a los miembros del equipo. Como un dinosaurio moviéndose lentamente entre nuevas compañías que se movían como chitas. Si no cambiaba algo, la empresa estaría en graves problemas. 

  • La ley de la manzana podrida:

Las malas actitudes arruinan al equipo. Es la “relacionista pública” de nuestro verdadero yo. Sus raíces son internas pero sus frutos son externos. Es nuestra mejor amiga o nuestra peor enemiga.

  • La ley de la confiabilidad:

Cuando de contar se trata, los compañeros(as) de equipo deben poder contar con los(as) demás. Si hay una falla en el proceso se pierde la confiabilidad, el cliente se va insatisfecho, y el trabajo va a parar a manos de otro candidato.

  • La ley del precio:

El equipo no logra alcanzar su potencial cuando falla en pagar el precio. Todos(as) deben pagar el precio. Si el precio por pagar no lo pagan todos(as), entonces todos(as) tendrán que pagar el precio por perder. 

  • La ley del marcador:

El equipo puede hacer ajustes cuando sabe dónde está parado. Si un equipo ha de lograr sus metas, debe saber dónde está parado. Ningún equipo puede ganar si pasa por alto la realidad de su situación.

  • La ley del banco:

¿Cómo definir el banco? Identificá a los iniciadores, los cuales son individuos de primera línea que directamente añaden valor a la organización o que influyen en su curso de forma directa. El banco está constituido por las personas que indirectamente añaden valor a la organización o que apoyan a los iniciadores con lo que hacen.

  • La ley de la identidad:

Los valores compartidos definen al equipo. Los valores organizacionales influyen y guían el comportamiento del equipo del mismo modo en que los valores personales influyen y guían el comportamiento de un individuo.

  • La ley de la comunicación:

La interacción aviva la acción. La política de comunicación de Bethune es: “Lo diremos, a menos que decirlo sea peligroso o ilegal”. Se necesita comunicación para crear cambios positivos en una organización. La interacción aviva la acción: Ese es el poder de la ley de la comunicación.

  • La ley de la ventaja:

La diferencia entre dos equipos igualmente talentosos es el liderazgo. Todo el mundo anda en busca de la fórmula mágica que lo llevará al éxito. Mientras más competitivo es el mercado, más implacable es la búsqueda. 

  • La ley de la moral alta:

Nada duele cuando se está ganando. “Cada vez que usted gana nace de nuevo; cuando pierde muere un poco”. Cuando la moral está alta el equipo se enfoca en su potencial, no en sus problemas. Sus miembros se vuelven más comprometidos. Y todo el mundo encuentra más fácil ser desinteresado. 

  • La ley de los dividendos:

Invertí tiempo extra en los componentes del equipo. Generalmente el tiempo, el dinero y el esfuerzo que se invierten en desarrollar a los miembros de un equipo no lo cambian de la noche a la mañana, pero siempre dan dividendos. 

Si querés conocer a detalle cada una de las leyes, te invitamos a ver la capacitación completa en nuestro canal de Youtube. Ingresá aquí.